Tienes +40 años, siempre has trabajado para otros y sigues con la “espinita clavada” de no tener algo propio.
La verdad es que experiencia tienes de sobra y sabes que podrías ganarte la vida por tu cuenta. Sabes lo que deberías hacer, pero algo te frena. Y ese “algo” suele ser una (o varias) de estas cosas.
Tu “chip” de empleado te hace priorizar otras cosas (trabajo, familia, amigos,…) Cumples con todos menos contigo mismo.
Has hecho cursos para aburrir. Te sabes la teoría mejor que nadie, pero te cuesta “bajar al barro” y aplicar lo aprendido.
Sabes lo que quieres ofrecer y a quién, pero pensar en webs, marketing o herramientas te da una pereza horrible.
Eres exigente y te gusta hacer las cosas bien hechas, pero ese “perfeccionismo” se vuelve en tu contra y no te permite avanzar.
Si alguien te busca ahora, no tienes nada profesional que enseñarle. Sin esa “casa digital”, sientes que no pareces serio (aunque lo seas).
Este es el que más duele. No es miedo a fracasar, es miedo a llegar a los 55, mirar atrás y pensar: “¿Qué hubiera pasado si me hubiera atrevido?”.
¿Quieres jugar en “modo difícil”, peleando cada cliente y demostrando a cada paso que no eres un vendehúmos? ¿O prefieres jugar con ventaja, transmitir autoridad y que te vean como alguien de confianza desde el minuto 1?
La diferencia es tener o no tu ecosistema digital.
Porque lo primero que hace cualquier persona antes de plantearse comprar es buscarte y esto es lo que van a mirar…
Una web profesional que demuestre que eres real, que vas en serio y donde puedan ver claramente qué ofreces.
Unos perfiles en redes con contenido que les aporte valor y valide tu experiencia antes de que digas nada.
Un sistema que les permita dejarte su contacto a cambio de que les soluciones un pequeño problema.
Tú sigues con tu vida, con tu trabajo y con tus obligaciones. No tienes que ponerlo todo patas arriba. Mientras tanto, yo te construyo tu Plan B: tu web, tu funnel, tu contenido. Todo el sistema.
Te olvidas de comprar más cursos, de pelearte con herramientas y de la culpa por no avanzar.
Así es como lo vamos a hacer…
Antes de tocar una sola tecla, definimos los cimientos para no dar palos de ciego. Analizamos tu negocio, tu competencia y, sobre todo, a tu cliente ideal (Avatar). Con esa información, damos forma a tu oferta irresistible: qué vendes, a quién y cómo lo presentas para que te compren.
Aquí yo me remango y monto toda la infraestructura técnica. Me encargo del dominio, servidor, instalación de WordPress y configuración de plugins. Pero no solo es la parte técnica, también diseño tu imagen y redacto los textos (copywriting) para que tengas una web que transmita autoridad y venda por ti.
Convertimos las visitas en contactos. Creamos tu Lead Magnet (ese regalo de valor) y configuro toda la "sala de máquinas": herramienta de email marketing, automatizaciones y la secuencia de correos de bienvenida. El objetivo es que el sistema trabaje solo entregando valor y generando confianza.
Para que confíen, tienen que ver que estás "vivo". Definimos el calendario editorial y dejamos listos los contenidos de los primeros 30 días: edición de vídeos, diseño de carruseles e imágenes. Todo preparado para que, cuando alguien entre a cotillear tus redes, vea un negocio en marcha y profesional.
Llevo 5 años trabajando en Marketing digital (Publicidad online, funnels, diseño web, copywriting, automatizaciones, inteligencia artificial, analítica…).
Me han dicho desde que soy una navaja suiza hasta que me parezco a Doraemon porque siempre tengo herramientas para todo.
Siempre digo que no soy un 10 en nada, pero si que soy un 6.5 o 7 en muchas cosas. He trabajado en agencias, gestionado presupuestos de hasta 60K en lanzamientos y ahora trabajo en Excel y Finanzas.
Pero igual que tú, yo también estoy construyendo mi Plan B en paralelo. A los 40 años dejé de montar gafas en la óptica donde trabajé siempre para reinventarme en el mundo online.
Y ahora quiero ayudar a otros que están en esa misma situación: con experiencia, con ganas, pero sin el tiempo ni los conocimientos técnicos para montarlo solos.
Trabajo principalmente con estos 2 perfiles. Ambos tienen algo en común: trabajan para otros, son buenos en lo suyo, y saben que podrían estar ganándose la vida por su cuenta… pero aún no han dado el paso.
Que ya no estás empezando. Que ya estás en el camino. Que lo que veías muy lejos ya está muy cerca. Que generas confianza en los demás y en ti mismo. Que tienes un Plan B que quizás, algún día, se convierta en tu Plan A.
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